De esta forma, la entidad reduce casi un 25 % el recorte de empleos previsto inicialmente, que era de 1.585 trabajadores, y apuesta ahora por la reducción de 1.200 puestos y la recolocación de otras 575 personas en empresas del grupo Santander.
Pero los sindicatos creen que aún hay margen para seguir reduciendo el número final de extinciones de empleo. Además, las salidas de personal vía prejubilación mejoran hasta igualarse a las condiciones económicas ofrecidas en el ERE de 2016 y que habían sido la base de las negociaciones de CCOO y UGT, recuerdan fuentes próximas a los dos grandes sindicatos.
En el cuarto encuentro entre los representantes de los trabajadores y la dirección del banco, se ha conseguido también un alza de las primas para las bajas indemnizadas voluntarias, aunque siguen estando por debajo de las ofrecidas en el último gran ajuste de plantilla del grupo presidido por Ana Botín.