El mercado se mantiene positivo favoreciendo a aquellos inversores con un perfil más arriesgado. Los principales riesgos que mantienen la atención siguen siendo los tipos de interés y la deuda. ¿Qué estrategia adoptar ante un entorno de tipos más elevados? ¿Está infravalorada la renta variable europea?

"Ser flexibles con un fondo de inversión todoterreno" es el consejo que da en estos momentos Francisco Lomba, responsable de Ventas para Iberia y Latinoamérica de La Financière de l’Échiquier.

¿Qué debe hacer un inversor que quiera ganar rentabilidad en el entorno actual?

Lo abordamos en este espacio con Francisco Lomba, responsable de Ventas para Iberia y Latinoamérica de La Financière de l’Échiquier.

Perspectivas para la renta fija

Tras años difíciles para los inversores en renta fija, especialmente durante la época de tipos cero, el momento actual representa un punto de inflexión positivo. Para aquellos inversores dispuestos a comprar un bono y mantenerlo hasta vencimiento, las condiciones actuales son significativamente mejores que en meses anteriores e incluso que en la última década. Un inversor europeo, concretamente español, que invierta a un año está obteniendo rentabilidades próximas al 3%, nivel en el que se sitúan actualmente los tipos en España.

Para aquellos inversores cuyo objetivo sea obtener una rentabilidad extra, desde LFDE identifican oportunidades en "fondos de inversión flexibles, capaces de moverse con duraciones positivas y negativas, y que permitan invertir en diferentes tipologías de bonos". "No se trata únicamente de investment grade o deuda gubernamental, sino de poder acceder a segmentos donde el binomio rentabilidad-riesgo ofrece mayor atractivo", explica Lomba. En este sentido, destacan dos categorías específicas: la deuda subordinada financiera y los híbridos corporativos, que no son sino deuda subordinada corporativa.

La OPV de SpaceX: el hito más importante que pone de manifiesto el econsistema espacial en bolsa

En los años 80 lanzar un kilogramo a orbita costaba alrededor de 25.000 dólares; ahora se ha reducido a 2.500. Esta drástica bajada en el coste de lanzamiento ha generado una oportunidad para actores privados, transformando completamente el panorama del sector espacial.

La inversión en este segmento de mercado es una de las más atractivas en el contexto actual dentro de la renta variable para un inversor que esté pensando en una estrategia a largo plazo.

La inversión en este segmento de mercado es una de las más atractivas en el contexto actual dentro de la renta variable para un inversor que esté pensando en una estrategia a largo plazo. "Ya no estamos en el Espacio 1.0, aquella carrera a la Luna que enfrentaba a Estados Unidos y la Unión Soviética. Actualmente existe un incentivo económico real, y en la medida que los costes de lanzamiento continúen reduciéndose, las aplicaciones comerciales del ecosistema espacial van a aumentar exponencialmente", señala el experto.