¿Y si el mayor peligro de la inteligencia artificial no fuera que se vuelva demasiado inteligente… sino que una sola entidad controle toda esa inteligencia? En otras palabras o, dicho de otro modo, es sobre lo que ha advertido este lunes el director ejecutivo de Meta.

En su nuevo manifiesto sobre el futuro de la IA, Mark Zuckerberg sostiene que el verdadero riesgo es la concentración de poder: que una empresa o un gobierno tenga el control de una superinteligencia capaz de influir sobre miles de millones de personas.

Demasiada regulación, también supone un grave riesgo para el control de la IA

En este manifiesto, que el fundador de Meta ha llamado "El futuro es para todos", advierte, además, sobre el peligro de retrasar en el tiempo los progresos de la inteligencia artificial, también a causa de grandes regulaciones. Según Zuckerberg, esto otorgaría una clara ventaja a los modelos de inteligencia artificial rivales, permitiéndoles llevar la delantera.

La apuesta de Meta pasa por una “superinteligencia personal”: una IA que esté en manos de cada individuo y que responda a sus propios objetivos y valores.

Meta apuesta por los modelos abiertos y lanza Muse Glimmer

Meta ha anunciado que volverá a apostar por modelos con pesos abiertos, aunque bajo nuevos mecanismos de supervisión y seguridad. Por ello, lanza Muse Glimmer, una versión de código abierto de su modelo de IA más potente.

Y Zuckerberg va todavía más lejos: Meta creará un fondo de 1.000 millones de dólares para las comunidades donde construye sus centros de datos, con el objetivo de beneficiar a profesores, y a la infraestructura de energía y agua.