Los precios de los carburantes experimentan una fuerte escalada en España como consecuencia directa del conflicto con Irán. Desde el lunes hasta el jueves, los precios de la gasolina suben un 6% y los del diésel alcanzan un incremento del 9% aproximadamente. En los mercados internacionales, el precio del petróleo Brent salta desde los 70 dólares hasta rebasar los 80 y 84 dólares por barril.
Inés Cardenal, directora de Comunicación y Asuntos Legales de la Asociación de la Industria del Combustible de España (AICE), analiza la situación actual de precios y seguridad del suministro en el país. "La subida de los últimos días era esperable desde que el sábado conocimos el inicio del conflicto", explica Cardenal.
La directora de la AICE, Inés Cardenal, advierte que es "muy difícil prever" las subidas y apela a los combustibles renovables como alternativa.
La directiva de AICE destaca que los mercados internacionales de crudo y productos refinados son muy sensibles a situaciones geopolíticas como la actual. "En este momento es muy difícil prever cuál va a ser el alcance de esas subidas", advierte Cardenal. "Dependerá de muchas cosas: de cuánto tiempo dure el conflicto, de qué intensidad alcance".
Las subidas ya se producen tanto en crudo como en cotizaciones internacionales de productos refinados, pero la experta considera que "es difícil prever hasta dónde pueden llegar y durante cuánto tiempo se pueden prolongar".
España mantiene una posición privilegiada en seguridad energética
Respecto a la seguridad del suministro, Cardenal destaca que España tiene una situación privilegiada. "Tenemos el sistema de refino más flexible y competitivo de la Unión Europea. Esto lo ha reconocido el Gobierno en multitud de ocasiones", afirma.
La fortaleza del sistema español radica en que las refinerías nacionales son capaces de procesar crudos de muy distintas calidades y orígenes. Según los datos de importaciones, en 2025 más del 50% de las importaciones de crudo a España provienen del continente americano. "Cada mes importamos como 30 o 33 tipos de crudo de unos 20 países de origen", detalla Cardenal.
"Es una situación única en Europa porque es fruto de inversiones muy importantes que hicieron las compañías presentes en España hace años y que ahora mismo hace que tengamos una joya a nuestro sistema de refino"
La ventaja competitiva española se refleja en los precios. Actualmente, la gasolina 95 en España está a 1,57 euros de promedio, mientras que en Francia alcanza 1,77 euros (20 céntimos más cara) y en Alemania entre 1,89 y 1,90 euros.
Los combustibles renovables como oportunidad estratégica
Cardenal considera que aumentar el uso de combustibles renovables en el transporte por carretera representa "una oportunidad única para reducir nuestra dependencia del exterior". La crisis energética tras la invasión de Ucrania por Rusia y el actual conflicto de Oriente Medio demuestran que "depender energéticamente del exterior tiene muchas consecuencias negativas".
Los combustibles renovables se fabrican con materias primas alternativas al petróleo, fundamentalmente cultivos sostenibles o residuos. "Son materias primas autóctonas, residuos que si no acabarían en vertedero, por ejemplo aceite de cocina usado", explica Cardenal.
Sin embargo, la directiva de AICE identifica un obstáculo importante: la fiscalidad. "Hay más de 1.500 estaciones de servicio que suministran combustibles 100% renovable, que pagan exactamente el mismo impuesto que si fuesen fósiles", señala. Una bonificación fiscal que reconociese su reducción de emisiones "sería muy positivo para aumentar su demanda".
España tiene potencial para liderar este sector, siendo el tercer país con más potencial de materia prima sostenible para fabricar combustibles renovables. "Podríamos ser líderes en la producción de combustibles renovables", afirma Cardenal.
