Por primera vez, el Rey Felipe VI no acudirá este viernes a la entrega de despachos a la nueva promoción de jueces salida de la Escuela Judicial, con sede en Barcelona. "Quién ha decidido esta situación anómala, deberá explicarlo", apunta Rafael Catalá, presidente del Centro Español de Mediación de la Cámara de Comercio de España y ex ministro de Justicia.

Entrevista

El Monarca fue oficialmente invitado al acto por el Consejo General del Poder Judicial y la semana pasada la Casa del Rey confirmó su asistencia, según fuentes del órgano de gobierno de los jueces.

"La figura del Rey tiene un valor institucional y es muy representativo", explica Catalá. "La Justicia se imparte en nombre del Rey, era muy simbólico en la entrega de despachos. No hay ningún motivo de seguridad, creo, para que no vaya a Barcelona", apostilla Catalá en los micrófonos de Capital, la Bolsa y la Vida con Luis Vicente Muñoz.

Renovación del CGPJ

El otro tema espinoso en el mundo de la judicatura es la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) encallado por la falta de acuerdo de los dos grandes partidos políticos españoles.

"Se requiere un acuerdo político que debe ser liderado por el Gobierno", destaca el ex ministro de Justicia. "Pero es difícil negociar con gente que critica constantemente a la Justicia y a la oposición", añade.

Catalá señala directamente a Unidas Podemos en esta espinosa negociación: "Los socios de Gobierno no se están comportando con lealtad al Poder Judicial".

La mediación para liberar la Justicia

Desde este verano, Rafael Catalá preside el Centro Español de Mediación de la Cámara de Comercio de España, cuyo objetivo está en desatascar dos millones de casos bloqueados.

"La mediación en otros países es muy común en otros países. Hace falta mucha información y, sobre todo, formación", señala.

Según explica Catalá, el objetivo del Centro es potenciar el uso de la mediación, que, al igual que el arbitraje, intenta solucionar las discrepancias que puedan surgir evitando recurrir a los tribunales de Justicia.

"Sería un buen paso establecer previamente la obligatoriedad de la mediación, sin cerrar el paso a la Justicia", destaca. "Me consta que el Ministerio está trabajando en ello y así los tribunales estarían más liberados", sentencia.