Golpe a la banca: El Supremo ve usura en las tarjetas 'revolving'

Este tipo de tarjetas, que cuentan con dos millones de usuarios, permiten realizar compras aplazando el pago. Pero el interés va subiendo, hasta llegar, como en este caso, al 27%.

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04/03/2020 13:57

El Tribunal Supremo ha declarado este miércoles usurario el interés del 27% aplicado por Wizink a una de las tarjetas de pago aplazado o "revolving". Entiende que el tipo de interés supera "en gran medida" el índice tomado como referencia y ve que es manifiestamente desproporcionado. La sentencia puede ser un duro golpe a toda la banca.

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En una sentencia de la sala de lo Civil, el Supremo señala que por estos motivos el interés fijado en el contrato es usurario.

El Tribunal considera que no puede justificarse la fijación de un interés notablemente superior al del dinero, por el riesgo de un alto nivel de impagos. Un riesgo asociado a operaciones de crédito al consumo concedidas de forma rápida.

Además, en ocasiones, esas tarjetas se ofrecen mediante técnicas de comercialización agresivas y sin comprobar adecuadamente la capacidad de pago del cliente, indica la sentencia.

La concesión irresponsable de préstamos al consumo a tipos de interés muy superiores a los normales, que facilita el sobreendeudamiento de los consumidores, no puede ser objeto de protección, añade.

Dos millones de reclamaciones potenciales

Este tipo de tarjetas, que cuentan con dos millones de usuarios, permiten realizar compras aplazando el pago, como pasa con otras tarjetas de crédito.

La polémica viene porque las tasas suelen ser mayores. Y, cuanto mayores son los plazos de devolución y amortización, mayores suelen ser las cantidades a pagar.

El Banco de España advierte a los usuarios sobre los riesgos de estas tarjetas; el interés medio de estos préstamos supera el 19%, frente al 7,72% de media de los créditos al consumo.

En España no hay un límite legal, pero tras esta decisión del Supremo, la situación podría cambiar. Los bancos se enfrentarían a esos dos millones de usuarios que potencialmente podrían reclamar.

Este caso se suma a otros golpes a la banca, como la anulación de las cláusulas suelo y la decisión del gobierno de cargar a los bancos la mayoría de los gastos hipotecarios.

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