La renta fija alcanza niveles de atractivo que no se veían en décadas, según señala Victoria Torre, Responsable de Oferta Digital de Self Bank. El bono español supera por primera vez en casi dos décadas el 4%, situándose por encima de la rentabilidad por dividendo media del mercado español, tradicionalmente conocido por ofrecer buenos dividendos. Por su parte, el bono americano a diez años escala hasta el 5,26%, alcanzando máximos del año 2007.
Torre explica que este escenario se debe a las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos e Irán, que han generado un incremento en el precio del crudo, empeorando la inflación y tensionando las curvas de deuda. Esta situación ha provocado caídas en los precios de los bonos y, consecuentemente, un repunte en los rendimientos.
Aquí tienes todo lo que nos ha contado Victoria Torre, Responsable de Oferta Digital de Self Bank.
La Lupa de Victoria Torre, responsable de Oferta Digital de Self Bank, apunta esta semana al bono americano. Situándose ya en el 5% y el español en el 4%, ¿es momento de plantearse si pasar de renta variable a renta fija? Y, en este contexto, ¿en qué productos de renta fija nos podríamos fijar para aprovecharnos de las rentabilidades que ofrece la renta fija?
Cuatro fondos clave
Sin embargo, la experta advierte que la estrategia no debe ser deshacer posiciones de renta variable para pasarse a renta fija. "Seguimos viendo como la bolsa está teniendo unos soportes sólidos. Las empresas siguen teniendo unos beneficios que son crecientes", afirma Torre, quien recomienda mantener e incluso incrementar posiciones en bolsa si hay caídas.
La recomendación clave es pasar de liquidez o monetarios a renta fija, especialmente considerando que la inflación en España ronda el 5%, lo que hace que mantener dinero en liquidez suponga perder poder adquisitivo "a una velocidad de vértigo".
Torre propone cuatro fondos específicos: el Schroder Euro Corporate Bond para renta fija corporativa; el Ostrum SRI Euro Bonds 3-5 para bonos de gobiernos de la eurozona con duraciones intermedias; el Oddo BHF Euro High Yield Bond para alto rendimiento; y el AXA WF Global Inflation Short Duration Bonds para protegerse de la inflación. En todos los casos, la experta hace hincapié en mantener duraciones cortas o intermedias para evitar excesiva sensibilidad ante movimientos de tipos de interés.
