Una encuesta de Bank of America, realizada entre el 2 y el 9 de julio, refleja el optimismo en torno al crecimiento económico, gasto de capital ligado a la inteligencia artificial o una Reserva Federal más laxa. Aunque uno de los datos más llamativos ha resultado ser el del nivel de caja. Se encuentra en niveles atípicamente bajos, en torno al 3,6%, un umbral que históricamente hace saltar las alarmas a Bank of America, ya que suele transmitir una señal de exceso de optimismo y de posicionamiento. Por dos razones: si prácticamente todo el mundo ya está comprado queda poca munición para seguir empujando el mercado al alza; y porque un mercado donde todos están posicionados igual es más vulnerable a una corrección.

El bajo nivel de liquidez activa la histórica señal de venta de BofA

La Encuesta Global de Gestores de Fondos de Bank of America refleja unos niveles de caja "ultra bajos" en medio del optimismo inversor

Los semiconductores acaparan las inversiones para "estar largo" en el mercado

La Encuesta Global de Gestores de Fondos de Bank of America revela que la mayor parte de las operaciones para estar largo en el mercado se encuentran en semiconductores. Hasta un 82% de los gestores encuestados señalan esta opción en un mercado donde el sentimiento global inversor alcanza máximos de optimismo desde febrero.

La asignación a renta variable estadounidense se elevó hasta su mayor posición de sobreponderación desde diciembre de 2024. Por su parte, el temor a una "burbuja de IA" asciende al primer puesto entre los mayores riesgos de cola que enfrentan los mercados, señalado por el 45% de los encuestados.

Perspectivas: no habrá subidas de tipos por parte de la Fed

El 83% no espera que la Fed suba los tipos de interés antes de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, en noviembre, a pesar de que las posibilidades que el mercado otorga a una subida de tipos en la Fed ahora se han duplicado frente a la semana anterior.

Y los inversores reducen su previsión de precio del petróleo para el cierre de 2026 a 71 dólares por barril, desde los 86 dólares que proyectaban en junio.