El proceso concursal y la Ley de Segunda Oportunidad representan herramientas valiosas para quienes enfrentan dificultades financieras, ofreciendo un camino hacia la recuperación económica y una nueva oportunidad para rehacer sus finanzas.

En un nuevo espacio de "Capital, la bolsa y la vida" en colaboración con Surus, el programa ha abordado las segundas oportunidades disponibles para personas y empresas cuando las finanzas se complican y sus requisitos.En esta ocasión, Manuel Ramón Rives Fulleda, abogado de empresa en Rives Abogados, junto a Daniel Barrientos, responsable del departamento de inmuebles de Surus, y Alicia Tabanera, abogada del departamento de insolvencias de la misma entidad, han explicado detalladamente el funcionamiento del proceso concursal y la Ley de Segunda Oportunidad.

¿Qué es un proceso concursal y para quién está pensado?

Desde 2015, la legislación española ha evolucionado significativamente, especialmente tras la adaptación a la directiva europea de 2019 sobre insolvencia y reestructuración. Actualmente, el texto refundido de 2022 dibuja "un panorama muy interesante para que cualquier persona, sea empresario o no, pueda conocer que tiene una segunda oportunidad".

Rives explica que el proceso concursal está diseñado principalmente para dos tipos de situaciones: "Empresas que están en situación de crisis económica o financiera que les lleva a una insolvencia, y personas físicas que pueden haberse sobreendeudado por diversas circunstancias".

La exoneración del pasivo insatisfecho está destinada legalmente a personas físicas, tanto empresarios como no empresarios. Incluso los administradores y consejeros de sociedades pueden acogerse a ella, especialmente cuando han afianzado con su patrimonio personal las deudas de la empresa.

Espacio Surus| Reestructuración y Segunda Vida

En un nuevo espacio de "Capital, la bolsa y la vida" en colaboración con Surus, el programa ha abordado las segundas oportunidades disponibles para personas y empresas cuando las finanzas se complican. En esta ocasión, Manuel Ramón Rives Fulleda, abogado de empresa en Rives Abogados, junto a Daniel Barrientos, responsable del departamento de inmuebles de Surus, y Alicia Tabanera, abogada del departamento de insolvencias de la misma entidad, han explicado detalladamente el funcionamiento del proceso concursal y la ley de segunda oportunidad.

Requisitos y proceso para acogerse a la segunda oportunidad

El proceso es relativamente sencillo. Los pasos básicos son: Elaborar una memoria explicando la situación que ha llevado a la insolvencia, acreditar las deudas y activos disponibles, demostrar buena fe , no haber sido condenado en los últimos 10 años por delitos contra la Hacienda Pública, delitos socioeconómicos o contra la Seguridad Social.

"Es imprescindible demostrar que tienes buena fe", subraya Tabanera, aclarando que "la buena fe se presume, o sea, sería el acreedor que se oponga el que tendría que demostrar lo contrario".

No obstante, recuerdan que liquidar activos antes del concurso para pagar selectivamente a algunos acreedores puede ser problemático. El abogado explica también la diferencia entre un concurso con masa y sin masa: "Si no tienes activos, es un concurso sin masa. Si tienes activos, puede ser que te lleven a un concurso con liquidación, con un plan de pagos".

Romper el estigma y buscar asesoramiento temprano

Una de las recomendaciones más importantes del abogado fue superar el miedo a buscar ayuda: "El estigma de la vergüenza por ser deudor tenemos que superarlo. Situaciones de crisis en la vida existen en todos los ámbitos, también en el campo económico".

Rives enfatiza que "acudir al abogado no es malo" y que hay soluciones que pueden evitar el concurso: "Hay casos donde son resolubles sin necesidad de concurso, porque a lo mejor el número de acreedores no es amplio, son tres, y puedes negociar con ellos".