Halving y Stock to Flow son términos clave que hay que entender para invertir en Bitcóin. En un nuevo programa de Cryptocapital, con Carlos Puig Sagi-Vela, aborda estos conceptos ligados a recompensas de mineros y oferta por extraer. Y lo hace con dos expertos en el trading con cryptoactivos: Jesús Porro (Viviendo del Trading) y Alejandro Santos (autor de "Un Bitcoin valdrá más que tu casa).

Escucha el episodio completo de Cryptocapital en los siguientes podcast:

Jesús Porro (Viviendo del Trading): un 3 % en bitcoin me parece bien, y un 3 % en cómics de Spiderman también

Jesús Porro es experto en opciones financieras y lleva más de 31 años dando clases, los últimos diez centrados en inversión y trading. Enseña estrategias y muestra cómo gestiona cada una en mercado real y con dinero real. Está especializado en estrategias neutrales, donde no se usan ni se necesitan los gráficos de precio. Hay que decir una cosa antes de seguir: Carlos Puig Sagi-Vela abre la entrevista dándole las gracias por todo lo que ha aprendido en su escuela, es decir, que ha sido alumno suyo. Quien lea esto debe saberlo. Y hay que decir otra: es, probablemente, la media hora más incómoda y más útil de toda la serie para quien esté pensando en comprar criptomonedas.DE QUÉ SE HABLÓLA PRESENTACIÓN LA ESCRIBIÓ EL INVITADO, Y ES UNA BROMA. Carlos le presentó, a petición suya, como Máximo Décimo Meridio, comandante de los ejércitos del norte, general de las legiones Fénix, fiel servidor del verdadero emperador Marco Aurelio. Y él lo reconoció en el aire: me presentaste una presentación, te pasé esa y dale.ROMA COMO MÉTODO DOCENTE, Y ES LA MEJOR LECCIÓN DE PEDAGOGÍA DEL PROGRAMA. «Me tiré 25 años dando clases de tecnología, de criptografía, de comunicaciones. Y explicar horas y horas seguidas sin relajar el ambiente es un suplicio docente. Entonces cada quince o veinte minutos iba contando alguna anécdota de Roma, alguna curiosidad. Me servía para distender la clase, relajar el ambiente y seguir explicando.» Lo trasladó después a su correo diario: tres o cuatro mensajes al mes tienen que ver con romanos.Y EL EJEMPLO QUE MÁS RESPUESTAS LE GENERÓ EN SU VIDA ES ESTE. «El del reloj de la Puerta del Sol, donde decía que el número cuatro en romano era cuatro palitos, y que la gente lleva desde pequeña mirando ese reloj el 31 de diciembre y nunca se había dado cuenta.» Y la invitación: que lo investigue la gente, o que mire una foto del reloj. Comprobado: la esfera de ese reloj, inaugurado en 1866, escribe efectivamente el cuatro como cuatro palitos, y la forma aditiva es genuinamente antigua, anterior a que se impusiera la resta. El motivo exacto de que los relojes la conserven no está documentado; las dos explicaciones más habituales son esa tradición y el equilibrio visual con el ocho de la esfera de enfrente, que tiene cuatro trazos. Él lo atribuyó a un cambio solo estético, que es una de esas dos explicaciones. Y su observación de campo se sostiene: en Europa hay muchos relojes antiguos con el cuatro así.EL CRIPTOTEST, Y ES EL ÚNICO DE TODA LA SERIE QUE GRADÚA EL ESCEPTICISMO EN TRES NIVELES. «Mi nivel de escepticismo es distinto si hablamos de criptomonedas, de finanzas descentralizadas o de cadena de bloques. Son tres patas distintas; hace cinco años nadie lo diferenciaba.»Criptomonedas, escepticismo máximo: «para mí no habrá ninguna criptomoneda que funcione sin una regulación que la apoye. Yo pienso que el bitcoin no va a triunfar como tal. Me parece absurdo y ridículo que haya doce o trece mil criptomonedas: es caldo de cultivo para la estafa y para la pérdida de valor de los usuarios menos formados que van buscando el pelotazo».Finanzas descentralizadas, escepticismo menor: «es una tecnología que me gusta y que entiendo, aunque creo que triunfará cuando los grandes de la industria la ofrezcan», y nombra a la banca tradicional y a las grandes redes de tarjetas.Y la cadena de bloques, que le gusta mucho: «es una tecnología que tiene muchos años». Aquí hace falta una precisión: situó el origen en una liberación de patente en 2004, y eso no consta. Lo que sí existe, y respalda su idea de que la tecnología es anterior al bitcoin, son los trabajos de sellado de tiempo encadenado de 1991 y la prueba de trabajo de 1997, más de una década antes del primer bloque.Y AHORA LA TESIS CENTRAL DE LA MEDIA HORA, QUE ES LA MEJOR DEL ARCHIVO SOBRE SEGURIDAD, Y LA DA ALGUIEN QUE DIO VEINTICINCO AÑOS DE CRIPTOGRAFÍA. «He visto soluciones tecnológicas brillantes a nivel tecnológico. Pero luego tienes que meter que esa tecnología la van a usar personas, y el punto débil del proceso es la interacción que hacen las personas. Puedes tener un algoritmo de cifrado increíble, pero si el usuario pone la contraseña en un papelito debajo del teclado, adiós el algoritmo: todo lo potente que sea se lo acaba de reventar la forma de uso del usuario.»Y LA MECÁNICA DEL ATAQUE, QUE ES LO QUE CASI NADIE EXPLICA. «Cuando intentas reventar una tecnología, no vas al punto más fuerte del proceso. No vas a por el algoritmo, porque la potencia de cálculo y el tiempo que tienes hacen que no haya éxito alguno. Miras todos los pasos y dices: ¿cuál es el punto más débil de todo el proceso? Vamos a por él.» Y la aplicación directa: «esto es algo que la gente en el tema cripto no entiende. La tecnología es brillante, pero luego está el usuario: pones tus bitcoins en un monedero, te olvidas de la frase y has perdido el capital. No es un problema de la tecnología, pero sí del entorno donde esa tecnología se tiene que desarrollar». Y la consecuencia: «si no soluciona esos problemas, no se implanta».EL ARGUMENTO DE ADOPCIÓN, CON UN CONTRASTE QUE NO TIENE RÉPLICA FÁCIL. «La primera transacción de bitcoin es de enero de 2009: estamos a catorce años. Y no hay una adopción masiva. La gente en general no sabe lo que es el bitcoin. Yo voy a cualquier tienda en cincuenta kilómetros a la redonda a tomar un café o comprar el pan y no puedo pagar en bitcoin. Y ya son catorce años. En cambio una plataforma de vídeo entró en España en 2015: mi madre sabe lo que es, mi padre sabe lo que es, los niños saben lo que es.» Y la conclusión: «muchas veces se habla de que ha triunfado el bitcoin, y dices: no, ha triunfado en un sector muy concreto de la población, muy técnico. Hasta que toda la sociedad lo empiece a usar de forma considerable, para mí no es un triunfo».Y TRAE UNA MEDICIÓN HECHA ESA MISMA MAÑANA, LO CUAL NO HACE NINGÚN OTRO INVITADO DE LA SERIE. «Esta mañana miraba las transacciones por segundo del bitcoin. Cogí la gráfica de los últimos tres años, y el pico se dio el día 14, estando nosotros a 16, y fueron 3,76 transacciones por segundo. El techo del bitcoin son 7, si no recuerdo mal.» Lo comparó con las grandes redes de tarjetas, cuya capacidad máxima situó en el orden de las decenas de miles de transacciones por segundo. Conviene una precisión sobre esa comparación: las cifras de esas redes se dan normalmente como capacidad máxima probada, no como volumen medio, y las dos cosas no son lo mismo. Su cifra para el bitcoin, en cambio, es la que se maneja habitualmente. Y mencionó el límite de la alternativa: «hay proyectos como Lightning que lo pueden subir bastante, pero la adopción de ese proyecto va tortuga». Conclusión: «hay una deficiencia en la capacidad del bitcoin de aceptar transacciones que lo hace inviable como sistema de pago masivo. Yo no me imagino a una gran tienda en línea cobrando en bitcoin con un techo de 7».Y CARLOS LE DA LA RÉPLICA CORRECTA, QUE ES LA QUE SOSTIENE MEDIO SECTOR. Que quizá el bitcoin se quede como reserva de valor y no como medio de pago, y que otros proyectos consigan la agilidad. También recurrió a la anécdota del presidente de una gran informática prediciendo un mercado mundial de entre treinta y cincuenta ordenadores. Conviene decir que esa frase no está documentada y se considera apócrifa; lo que sí hubo fueron previsiones internas muy modestas en los años cincuenta sobre cuántas máquinas se venderían, y de ahí viene probablemente la leyenda. La idea que ilustraba, que nadie sabe cómo evoluciona una tecnología, es correcta de todos modos. Y él la matizó con algo que viene de su oficio: «me he pasado media vida en el sector tecnológico, y una tecnología que sale y triunfa no la he visto. Lo que triunfa son evoluciones de la tecnología».LA RESPUESTA SOBRE CARTERAS, Y ES LA MEJOR DEL PROGRAMA PORQUE NO MORALIZA. «Si un cliente me dice que quiere una cartera diversificada incluyendo cripto, yo le pregunto qué porcentaje tiene en la cabeza. Si me dice cualquier número menor al 5 por ciento, le digo que vale y no le pongo ningún problema. Si me dice un 30, le digo que me parece una locura.» Y entonces viene la analogía que le quita toda la solemnidad al asunto: «pero también te tengo que decir que si me dice que quiere dedicar un 3 por ciento a comprar cómics de Spiderman de las primeras ediciones de los setenta como método de inversión, le doy el visto bueno también. Y si me dice que quiere comprar botellas de whisky de destilerías que ya cerraron, también. Al final tienes que permitir que haya una apuesta en la cartera en relación con lo que piensa el cliente».Y LO MÁS IMPORTANTE DE LA HORA: DESMONTA LOS TRES ARGUMENTOS CON LOS QUE SE VENDE EL BITCOIN DENTRO DE UNA CARTERA. «Mucha gente me dice: le quiero poner un 5 por ciento al bitcoin porque está descorrelacionado, porque me hace de cobertura de la renta variable y porque me protege de la inflación. Pues son tres cosas que ya se vio en 2022 que no: que no está descorrelacionado de los mercados, que no hay una correlación inversa con la renta variable, que no ha servido para protegerte de la inflación y que no te ha servido de cobertura.» Y el remate: «ojo, que eso lo has leído, pero a día de hoy no es así».Y CARLOS LE DA LA RÉPLICA JUSTA, QUE TAMBIÉN ES CIERTA, Y ÉL LA CONCEDE. Que en el pasado sí hubo descorrelación, y que la renta fija, que históricamente estaba descorrelacionada de la variable, tampoco lo estuvo aquel año. Respuesta: «es cierto, 2022 es un año excepcional, porque históricamente nunca hay una correlación tan fuerte a la baja con unas pérdidas tan significativas en renta fija y en renta variable a la vez». Los dos tienen razón y los dos lo reconocen, y por eso este tramo vale más que cualquier titular.EL CASO DE LOS GESTORES AUTOMATIZADOS, QUE ES UN DATO DE MERCADO INCÓMODO. Contó, sin dar el nombre de la empresa, que un gestor automatizado muy conocido con diez carteras había cerrado el año con las carteras conservadoras perdiendo lo mismo que las agresivas, del orden del 13, 14 y 15 por ciento. Carlos señaló lo que eso implica: tendría que haber una relación entre el riesgo que asumes y el resultado que obtienes, y no la hubo. Su hipótesis: «ahí a lo mejor lo que falla es el modelo de asignación», ese cuestionario en árbol que al final te dice que tu cartera es la tres o la ocho. Y su propia cautela: «no podemos juzgar todo por cómo se ha comportado 2022, porque es un año estadísticamente raro».EL CRIPTOENIGMAEl número 6,25. Es la recompensa en bitcoins que recibían los mineros por cada bloque en aquel momento, y es la cifra que se reduce a la mitad cada cuatro años.EL CRIPTOCONSEJO«Invierte en cripto solo aquella parte de tu patrimonio que te puedes permitir perder.» Y tiene mérito que sea el consejo de este programa, porque los dos invitados de la hora llegaron por separado al mismo número: el escéptico dijo menos del 5 por ciento, y el defensor del bitcoin dijo un 3 o un 5. No se habían coordinado.ENLACES DEL INVITADODirige la escuela Viviendo del Trading y envía un correo diario. No se dieron direcciones concretas en antena.ESTE PROGRAMA EN EL ARCHIVO DE CRYPTOCAPITALSu tesis de que el punto débil nunca es el algoritmo sino el usuario es el eslabón más temprano y más técnico de una cadena de avisos que recorre toda esta etapa: el 23 de enero otro invitado la convierte en una instrucción operativa, sacar lo comprado a autocustodia; el 13 de febrero un tercero explica que si pierdes la frase semilla el único responsable eres tú; y el 6 de marzo un cuarto lo resume en que el dinero pasa de manos impacientes a manos pacientes.Y la cifra de doce o trece mil criptomonedas que usa como argumento es la misma que vertebra tres programas seguidos de enero: fue el acertijo del primero, reaparece en el segundo y vuelve en el cuarto.Si quieres avanzar en tu soberanía patrimonial, entra en https://www.cryptofinanzaslibres.com porque nadie puede quitarte lo que no saben que tienes.

Segunda parte del programa Cryptocapital del 16 de enero de 2023 con Alejandro Santos:

Alejandro Santos: no sé si será el oro 2.0, pero tengo mi dinero en un sitio donde conozco las reglas

Alejandro Santos es nómada digital, generador de ingresos pasivos con esfuerzos asimétricos, tiene un podcast propio y es autor del libro Un bitcoin valdrá más que tu casa. Llega justo después del invitado más escéptico de toda la serie, y eso convierte esta media hora en la mejor contraposición del archivo: el mismo tema, dos posiciones opuestas y, al final, los dos coincidiendo en el mismo porcentaje. Un detalle de producción que quedó en el aire: al invitado anterior el técnico le había puesto una canción de Queen sobre estar bajo presión, y Carlos lo comentó en directo.DE QUÉ SE HABLÓEL CRIPTOTEST, CON UNA DISTINCIÓN QUE DEFINE TODA LA ENTREVISTA. «Me gusta, cuando hablo de bitcoin, distinguir un poquito lo que es bitcoin del resto de los criptoactivos. Podríamos decir que soy fan de bitcoin, y podríamos decir también que soy medio criptoescéptico con muchos otros tokens que existen por ahí.» Carlos señala la coincidencia con el invitado anterior y la pone en números: cerca de 12.800 criptoactivos listados en los agregadores de aquel momento, y la pregunta que se cae sola, qué posibilidades hay de que ahí haya realmente algo valioso.LA CRIPTOPEDIA: EL HALVING, EXPLICADO BIEN Y SIN ADORNOS. Ocurre cada 210.000 bloques, y como cada bloque tarda unos diez minutos, eso sale aproximadamente cada cuatro años. Lo que hace es reducir a la mitad la recompensa que reciben los mineros, y con ello el ritmo al que entran bitcoins nuevos en circulación. Está escrito en el protocolo. Van a existir 21 millones y en aquel momento había unos 19 millones minados, que se seguirán minando cada vez más despacio.LA TESIS DE FONDO, Y ES LA MEJOR DEL ARCHIVO SOBRE LA TRANSPARENCIA DE UNA CADENA PÚBLICA. «Lo bonito de la cadena de bloques es que por primera vez el ciudadano de a pie puede tener la información de primera mano y la puede analizar sin confiar en un tercero. Cualquiera puede correr un nodo, cualquiera puede descargarse la cadena y analizarla.» Carlos añade lo que eso permite: «podemos saber en cada instante el precio medio al que han sido comprados o vendidos los bitcoins. Esa es una cualidad que no está en ningún otro mercado financiero».Y PARA EXPLICAR CÓMO SE SABE ESO, DA LA MEJOR BAJADA A TIERRA DE UN CONCEPTO TÉCNICO DE TODA LA SERIE. Cada transacción de bitcoin deja lo que él describe así: «es como una especie de huella digital. Gracias a eso se puede analizar a qué precio fueron comprados esos bitcoins que están en una cartera y que no han sido gastados».EL INDICADOR DEL QUE HABLÓ, Y CÓMO HAY QUE LEERLO. Citó el trabajo de un analista financiero anónimo y una gráfica que marca los momentos en que la mitad de los bitcoins en circulación están en pérdidas. Según esa lectura, esos momentos han coincidido históricamente con los suelos de cada ciclo. Y lo importante es que él mismo le puso el límite dos veces, sin que nadie se lo pidiera: «eso es lo que nos dice la historia. No significa para nada que vuelva a pasar», y «es verdad que la historia del bitcoin todavía es corta, son catorce años». A esas dos cautelas conviene añadir una tercera, que es de muestra: catorce años dan para tres ciclos, y tres casos no sostienen una regla. Queda recogido como lo que es, una lectura histórica de un analista que no revela su identidad, y este texto no entra a decidir si el patrón se repitió en el ciclo siguiente.Y DE AHÍ SALE UNA DE LAS IDEAS QUE MÁS CIRCULÓ EN ESTE PROGRAMA. El invitado anterior la formuló así: «históricamente, en estos catorce años, seis, siete u ocho meses antes de cada halving se ha producido un despegue del precio». Es útil saber que el origen de esa idea en el programa está aquí, el 16 de enero de 2023, y que tres semanas después reaparece en antena dicha ya como propia. Vale lo mismo para ella que para lo anterior: es una lectura del pasado y no una previsión.STOCK TO FLOW, EXPLICADO CON PRECISIÓN Y CON UNA CIFRA QUE HAY QUE CORREGIR. «Es un valor que nos indica cuántos años se necesitarían para producir la oferta existente de un bien.» El del oro lo situó alrededor de 60: al ritmo de extracción actual harían falta unos sesenta años para volver a sacar todo el oro que ya existe. Aquí hay un error que conviene aclarar: dijo que el oro existente son unos 170 millones de toneladas, y la cifra que se maneja es de unas doscientas mil toneladas extraídas en toda la historia. Es un error de tres órdenes de magnitud y no afecta al razonamiento, pero no se publica sin decirlo.Y LA PARTE MECÁNICA SÍ ES EXACTA. Como la recompensa se parte en dos, el indicador se duplica. Carlos lo puso en cifras: el del bitcoin estaba entonces en torno a 57, muy cerca del oro, y con el siguiente halving pasaría a algo más del doble. Eso no es una previsión, es aritmética del protocolo. Lo que sí merece matiz es la conclusión de que lo convierte en el bien más escaso del planeta: el indicador mide escasez de flujo, es decir, de producción nueva frente a lo existente, no escasez absoluta, y hay bienes cuyo flujo es directamente cero.EL DATO QUE MÁS IMPACTA LO PONE CARLOS, Y NECESITA UNA PRECISIÓN. Dijo que el dinero convencional tiene un indicador de entre 1 y 2, lo que querría decir que en los dos últimos años se habrían producido tantos euros o tantos dólares como en toda la historia anterior. La precisión es que depende de qué se mida: si se mira el balance de un banco central, es decir el dinero que este crea directamente, la expansión de 2020 y 2021 fue efectivamente de ese orden de magnitud; si se mira el dinero amplio, el que la gente tiene en sus cuentas, el crecimiento fue mucho menor, del orden de un diez por ciento anual en su punto más alto. La idea de fondo, que hubo una expansión monetaria histórica, es correcta; la cifra concreta no vale para los dos agregados. Carlos lo cerró diciendo que emitir dinero equivale a robar del bolsillo de quien ahorra, por la vía de devaluar lo que ya tiene. La dilución del poder adquisitivo es un mecanismo real y discutido; calificarlo de robo es un juicio, y queda como lo que es, su posición.Y LA MEJOR FRASE DEL INVITADO ES LA MÁS SOBRIA DE TODAS, Y LLEGA JUSTO DESPUÉS. «No es certero que vaya a ser la reserva mundial ni que se vaya a convertir en el oro 2.0 o 3.0. Finalmente es una tecnología, es un software que está en crecimiento, que está adaptándose, que está buscando su camino. Pero sí que a mí me ilusiona mucho saber que yo tengo mi dinero en un sitio donde conozco las reglas.» Y la razón: «la política monetaria del bitcoin es fija, la conocemos todos y es inmutable. Las expansiones que han devaluado las monedas no las podemos controlar: no sabemos por dónde nos van a venir».BITCOIN COMO ENERGÍA. «Se necesita muchísimo gasto energético para conseguir un bitcoin: los mineros están pagando ese coste eléctrico.» Y de ahí su conclusión de que es una materia prima más. Aquí hay que corregir algo que se dijo y que es la confusión más repetida del sector: quien ha tratado el bitcoin como materia prima en Estados Unidos es el regulador de derivados, no el regulador de valores. Es precisamente la distinción que está en el centro del debate regulatorio estadounidense.Y AHORA EL TRAMO MÁS ÚTIL DE LA MEDIA HORA: POR QUÉ UNA EMPRESA COTIZADA VENDIÓ PARTE DE SUS BITCOINS. La respuesta no es que se bajaran del carro, es fiscal, y la explica con todos los pasos. «Vendieron parte de su tesorería para reportar minusvalías y poder compensarlas con otros beneficios que habían tenido. Y luego, una vez reportadas esas pérdidas, compraron ya la misma cantidad de bitcoins a un precio inferior. A nivel fiscal han tenido una pérdida y han vendido, pero a nivel interno realmente han adquirido más.» Vendieron los comprados a 30.000 dólares y los recompraron a 17.000, aumentando incluso un poco su posición.Y AQUÍ HACE FALTA UN AVISO, PORQUE ALGUIEN PODRÍA INTENTAR COPIARLO. Ese caso es el de una empresa cotizada estadounidense y no es trasladable sin más a un contribuyente español, porque la normativa española limita computar una pérdida cuando se recompra el mismo activo en un plazo corto. Cómo se aplican exactamente esas reglas a las criptomonedas se ha ido resolviendo por la vía de las consultas vinculantes de la Administración, que es justo lo que explicó en este programa una especialista fiscal tres semanas más tarde. Antes de hacer una operación así hay que preguntar, no deducirlo de un caso americano.Y SU PROPIA ADVERTENCIA SOBRE ESA EMPRESA, QUE ES HONESTA Y NO SE LA PIDIÓ NADIE. «Ellos realmente se están saltando un poco la gestión de riesgo que comentaba Jesús, porque tienen más del 5 y más del 10 por ciento. Y el precio de su propia acción va muy unido a los vaivenes del bitcoin: están correlacionados claramente. Lo cual no sé si es bueno o malo.» Sobre el rendimiento de esa acción citó cifras favorables, y él mismo las enmarcó: es la gráfica que la propia compañía difunde constantemente, y la empresa está haciendo publicidad de sí misma. Queda así, atribuida y sin avalar.EL CONSEJO FINAL, Y EMPIEZA DECLINANDO LA AUTORIDAD«En temas de dinero yo no me considero un experto ni un asesor financiero, por lo tanto consejos de inversión no me gusta darlos.» Lo que sí da: «fórmate, lee mucho, hay muchos libros aparte del mío. No te quedes solo con lo que escuchas en la prensa tradicional: lee, infórmate, adquiere tu propia opinión, y luego ya toma una decisión. Si quieres comprar, si quieres poner un poco o si quieres poner mucho, eso ya es cosa tuya». Citó de pasada que grandes gestoras manejaban porcentajes del orden del 5 por ciento, cifra que no se acreditó en antena y que aquí no se da por buena.Y LA SEGUNDA MITAD DEL CONSEJO ES LA MEJOR, Y ES LA QUE MENOS SE OYE. «Aprende sobre la historia del dinero, porque hay muchas personas que todavía no saben que el sistema actual no está respaldado por nada, que se piensan que hay una reserva de oro en la bóveda del banco central, y eso ya no es así desde hace muchos años.»EL CRIPTOENIGMAEl número 6,25: la recompensa en bitcoins que recibían los mineros por cada bloque, y la cifra que el halving reduce a la mitad.EL CRIPTOCONSEJO«Invierte en cripto solo aquella parte de tu patrimonio que te puedes permitir perder.» Y lo que hace valioso este programa es que los dos invitados llegaron por separado al mismo sitio: el escéptico dijo que por debajo del 5 por ciento no le pondría ningún problema, y el defensor del bitcoin dijo un 3 o un 5 por ciento, sobre todo con cantidades altas. No se habían coordinado.ENLACES DEL INVITADOEs autor del libro Un bitcoin valdrá más que tu casa y tiene un podcast propio. No se publican aquí direcciones concretas.ESTE PROGRAMA EN EL ARCHIVO DE CRYPTOCAPITALLos tres acertijos de las primeras semanas forman una serie sobre la misma cosa, la política monetaria del bitcoin, y conviene leerlos juntos: el 6,25 de este programa es la recompensa, el 210.000 del 6 de febrero es cada cuántos bloques se parte en dos, y el 2140 del 13 de febrero es el año en que se espera minar la última unidad. Curiosamente, ese último se grabó antes que los otros dos.Y la explicación fiscal de este programa, con el caso de una gran empresa vendiendo para aflorar pérdidas, tiene su versión para el bolsillo de cualquiera tres semanas después, el 6 de febrero, cuando una especialista explica la regla general: que conviene declarar las pérdidas el año en que se incurre en ellas, porque compensan ganancias de cualquier otro activo y se arrastran cuatro años.Si quieres avanzar en tu soberanía patrimonial, entra en https://www.cryptofinanzaslibres.com porque nadie puede quitarte lo que no saben que tienes.

En el programa anterior, Enrique Dans, Pepe Díaz e Iñaki Román

Caso FTX, ¿hay políticos de Washington implicados en el fraude?

Buenaventura (CNMV): "Necesitamos más empresas en bolsa"