La crisis energética no acabará tan pronto como lo haga la guerra en Irán, si es que lo hace. La Agencia Internacional de la Energía apunta a la actual como la peor crisis energética a la que nos enfrentamos, peor que la del 73, 79 y 2022 juntas, y pronostica un abril negro si no se reabre plenamente el estrecho de Ormuz este mes.

Precisamente, 2022 es una fecha de gran calado para la energía y economía de Occidente. La invasión de Rusia en Ucrania puso de a Occidente de espaldas al Kremlin con sanciones económicas que también incluían cortar la dependencia del gas ruso.

De Rusia a Ormuz: así cambia Europa su dependencia energética

Europa sigue pagando miles de millones a Rusia mientras se acerca la fecha en la que dejará de importar gas de manera oficial del Kremlin y ante la amenaza de un "abril negro energético"

La UE ha pagado 15.000 millones a Rusia por su gas en el último año

Según un estudio de la entidad ING, el 40 % del gas natural de la UE procedía de Rusia al inicio del conflicto. A finales de 2025 esta cifra se redujo al 13 %. Si bien algunos países dependían menos de Rusia, Alemania obtenía más del 55 % de su gas de Rusia antes de 2022. Desde entonces, las importaciones de gas se han desviado de Rusia a Noruega y Estados Unidos. Noruega es ahora el principal proveedor de la UE (31 % en 2025) seguida por el gas natural licuado (GNL) estadounidense, cuyo volumen aumentó al 26 % (frente al 5 %), mientras que Argelia incrementó su participación hasta el 12 %.

A pesar de este progreso, Europa todavía importa alrededor del 70% de su gas y el 13% procede de Rusia, según las fuentes oficiales. Es decir: la UE ha pagado solo en el último años 15.000 millones a Rusia por su gas, sobre todo, por su Gas Natural Licuado. ¿Hemos aprendido entonces de la historia?

Entre el 10 y el 15% del gas total que consume Europa está expuerto a Ormuz

La UE solamente tiene un 30 % de gas almacenado, su nivel más bajo desde 2022 y para finales de 2027, todas las importaciones de gas ruso estarán prohibidas. El problema es que gran parte del gas que Europa compra pasa por Ormuz. Una proporción significativa del GNL que llega a Europa desde Qatar pasa obligatoriamente por Ormuz.

Entre el 10% y 15% del gas total que consume Europa puede estar indirectamente expuesto a interrupciones por este canal.

El carbón sigue siendo la opción más rápida para sustituir al gas natural en la generación de energía, sin necesidad de nuevas inversiones en capacidad, en medio de una transición a energías renovables que tarda más de lo esperado por las limitaciones en la red eléctrica.