La Asociación Española de Profesionales de Automoción (ASEPA) presenta la segunda edición de su Curso de Especialización de Baterías para Vehículos Eléctricos, que se desarrolla entre el 11 de septiembre y el 7 de octubre en modalidad presencial. El programa, que cuenta con 48 horas lectivas distribuidas en tres fines de semana, responde a una demanda creciente del sector y a la necesidad de especialización en un campo que evoluciona constantemente.
José María López, presidente de ASEPA, explica que "las baterías son el core del coche eléctrico electrificado" y justifica la repetición del curso por el éxito de la primera convocatoria: "Tuvimos peticiones para ver si se podría repetir. La verdad es que este curso ya anuncio que va a ser mejor que el anterior". López destaca que se han limado aspectos de la primera edición y se han incorporado novedades tecnológicas relevantes.
El programa de especialización aborda desde la fabricación hasta el reciclaje de baterías, con especial atención a las nuevas tecnologías.
Las baterías superan las expectativas de durabilidad
El curso aborda la estructura, el funcionamiento y la fabricación de las baterías en profundidad. López detalla que "se da una formación de cómo se hace el cátodo, cómo se hace el ánodo, y, bueno, pues luego cómo se ensambla, se mete el electrolito, cómo se aplica la carga". El presidente de ASEPA subraya que estos temas son "muy importantes para que el alumno sepa cómo es el proceso".
Un aspecto crítico del programa es el sistema de gestión de baterías o Battery Management System (BMS). Nájera lo define como "el cerebro de la batería" y explica su función: "Establece el rango de operación seguro de la batería. Como al final tenemos que tener claro que es un elemento electroquímico que tiene muchísima energía dentro de sí mismo, y que está montado en un habitáculo en el que hay personas. Tiene que ser primeramente seguro, porque si no es seguro, pues es que no podemos ponerlo ahí".
El investigador del CIEMAT aclara que el BMS controla variables críticas como la temperatura: "La temperatura no puede ser excesivamente alta porque eso, evidentemente, le sienta mal a la batería. Y hay otra serie de variables que también tienen que estar dentro de esa zona". Nájera precisa que "gran parte es gestión térmica, de que la batería justo esté en el rango de operación. También durante la carga y durante la descarga, cuando se usa y cuando está el mundo montando o no estando montando".
