¿Realidad o espejismo? Tras meses de drama en el sector del lujo con caídas importantes para las firmas francesas cotizadas, llegan buenas noticias desde París. Las acciones del grupo francés del lujo Kering suben un 11% este miércoles encaminándose hacia su mejor jornada bursátil desde mediados de febrero. El fuerte repunte se produce después de que las ventas trimestrales de su firma insignia, Gucci, hayan superado las expectativas del mercado gracias al tirón de la demanda de sus nuevas colecciones de bolsos en Estados Unidos.
Los resultados de Kering devuelven la confianza a los inversores. El plan de reestructuración puesto en marcha por su consejero delegado, Luca de Meo, enfocado en el rediseño comercial y en la reducción de la deuda, empieza a dar sus primeros frutos tras varios trimestres de incertidumbre en el sector.
El giro estratégico de Gucci coge ritmo
Durante el segundo trimestre, la facturación de Gucci ha alcanzado los 1.400 millones de euros, lo que representa un descenso del 2 % en términos orgánicos. Aunque supone el duodécimo trimestre consecutivo de caída en las ventas de la firma italiana, el dato mejora de forma sustancial la previsión del consenso de analistas (que anticipaba un retroceso del 4 %) y refleja una clara mejoría frente al recorte del 8 % registrado en el primer trimestre.
En el conjunto del grupo Kering, los ingresos del trimestre aumentaron un 2 % ajustados al impacto del tipo de cambio, situándose ligeramente por encima del 1,7 % estimado por el mercado.
Desde la firma de análisis RBC señalan que Gucci necesitará un punto de inflexión positivo más pronunciado en la segunda mitad del año para cumplir su objetivo de volver al crecimiento en el cómputo anual. "Prevemos que las estimaciones del consenso se revisen ligeramente al alza, lo que reflejaría el buen comportamiento del primer semestre y una mayor confianza en que Kering pueda alcanzar sus objetivos", señala la firma.
La subida de Kering en Bolsa analizada en la apertura de la sesión
Contraste con el resto del sector del lujo
La buena acogida de las cuentas de Kering contrasta con la cautela que impera en el resto de competidores del sector. LVMH presentó una modesta mejora en sus ingresos que no logró entusiasmar a los analistas, dejando abiertas las dudas sobre si la industria global del lujo —valorada en unos 400.000 millones de dólares— está saliendo definitivamente del estancamiento, a pesar del gasto de los millonarios del sector tecnológico estadounidense y del repunte en el negocio de la joyería.
Por su parte, Hermès ha anunciado un incremento del 7 % en sus ventas del segundo trimestre, frente al 6 % del trimestre anterior.