¿Por qué Microsoft sube un 8% en Bolsa tras publicar resultados? Porque demuestra que la IA sigue generando ingresos para la empresa y esto se interpreta como una lección en tiempos de exuberancia de capex.
El gigante tecnológico cierra el año fiscal 2026 con un beneficio neto de 133.749 millones de dólares, un 31 % más a nivel interanual, impulsada en parte por su plataforma en la nube Azure. La facturación alcanza los 331.839 millones de dólares en los doce meses terminados el 30 de junio, un 18 % más. En este contexto, los ingresos de Azure superaron los 100.000 millones de dólares por primera vez, y Microsoft 365 Copilot, el asistente de inteligencia artificial (IA) de la compañía, ha alcanzado más de 30 millones de licencias de pago.
A partir de esta cifras, Microsoft ha anunciado que prevé seguir generando un sólido flujo de caja durante su recién iniciado ejercicio fiscal 2027 y ha explicado que sus previsiones de gastos de capital para el primer trimestre inferiores a las estimaciones de Wall Street. Además Microsoft pronostica unas ventas y un crecimiento en el negocio de la nube que supera las expectativas del mercado.
En conjunto, estas cifras confirman que las multimillonarias inversiones de Microsoft en inteligencia artificial (IA) están dando sus frutos. El informe disipa las dudas de los inversores, preocupados por que uno de los mayores generadores de caja del sector estuviera incurriendo en un gasto desmedido en busca de retornos aún no materializados. Además, las cifras refuerzan la confianza del mercado en que Microsoft consolide su posición como el segundo actor del sector de la nube, por detrás de Amazon.com y por delante de su eterno rival, Google.
Los ingresos de Azure, la división de computación en la nube de la compañía, crecieron un 43 % en su cuarto trimestre fiscal, superando la estimación de consenso de los analistas fijada en el 39,98%.
Diseño de modelos propios y mejoras de eficiencia
Durante la teleconferencia con analistas e inversores, Satya Nadella, CEO de Microsoft, ha explicado que la compañía —que en un principio dependía en gran medida de OpenAI para alimentar sus productos principales como Copilot— está diseñando minuciosamente sus propios modelos adaptados a sus propios chips, logrando mejoras de eficiencia de hasta un 40 %.
Nadella ha dibujado un escenario en el que Microsoft y sus clientes corporativos dispongan de libertad de elección para adoptar las tecnologías de IA que mejor respondan a sus necesidades de coste y rendimiento.