Mientras en España se discute si el suelo salarial permite pagar el alquiler, en Buenos Aires la motosierra ya se empieza a notar. Jornadas laborales de 12 horas o salarios pagados en especie, comida o alojamiento, son algunas de las controvertidas medidas que quiere poner en marcha el Gobierno de Javier Milei. Allí, el Senado acaba de dar luz verde a esta reforma laboral, una de las más polémicas de la historia de Argentina con 42 votos a favor y 30 en contra. ¿Pero qué propone exactamente?
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Dos realidades económicas opuestas que han sido el foco esta semana. Mientras en Argentina arden las calles tras la reforma de Milei, en España se eleva el SMI a 1.221 euros.
¿Qué propone la nueva reforma de Milei?
Si bien la jornada máxima semanal de 48 horas no se modifica, se contempla extender la jornada diaria de las actuales ocho a un máximo de doce, a través de un banco de horas. Un esquema, en principio, que permite compensar el exceso de trabajo en algunos días con menor carga horario en otros.
Los salarios puedan pagarse en cualquier moneda, incluso en especie, comida o alojamiento. Se limita además drásticamente el derecho a huelga al exigir entre un 50% y 100% de operatividad en actividades ahora consideradas esenciales.
La reforma modifica además la base de cálculo de las indemnizaciones por despido y quedan excluido del cómputo las vacaciones y otros conceptos que no sean de pago mensual habitual, lo que reduce el monto final.
Es más, bajo esta ley, las vacaciones se podrán fraccionar en periodos no inferiores a siete días y podrán ser rotativas, por lo que el trabajador podrá gozar de vacaciones en verano una vez cada tres años. En caso de accidente o enfermedad ajenos al trabajo, el empleado recibirá el 50% de su salario durante tres meses si no tiene personas a su cargo y seis si las tiene.
La oposición y los sindicatos lo califican de esclavista y miles de personas ya han salido a protestar en las principales ciudades del país. Precisamente en la capital, Buenos Aires, se ha saldado con fuertes enfrentamientos y varios heridos.
2026 arranca con subida del SMI
A miles de kilómetros, la escena es distinta, aunque no escapa tampoco de polémica. Aquí en España, el Consejo de Ministros ha aprobado la subida del salario mínimo interprofesional del 3,1% para 2026. Esto se traduce en 1.221 euros brutos mensuales en 14 pagas, 37 euros más al mes que se van a recibir con efectos retroactivos desde el 1 de enero.
Se aprobaba este martes tras el consenso entre Gobierno y sindicatos pero sin el acuerdo de la patronal. La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, cargaba en la rueda de prensa posterior contra el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi. Precisamente Garamendi criticaba al Gobierno por utilizar el salario mínimo para “dar caña”, dice, al mundo de la empresa.
En este sentido, el Gobierno también ha aprobado una deducción para que los preceptores del salario base no tributen. Esta subida supone una gran noticia para los cerca de 2 millones y medio de trabajadores, una realidad a la que cada vez más españoles se suman. ¿Hemos igualado los salarios a la baja? ¿Puede un SMI alto limitar las subidas de sueldos superiores?
El contraste entre ambos países es claro, aunque también lo es su contexto económico. Argentina pelea por estabilizar una economía golpeada por la inflación, mientras que España discute cómo contener el coste de la vida en el marco de la Unión Europea. Eso sí, en medio, millones de trabajadores pendientes de algo mucho más terrenal que el debate político: que a final de mes nos cuadren las cuentas...