El Gobierno de la ciudad activa así la segunda fase del protocolo para episodios de contaminación aprobado en marzo justo en el primer día de la aplicación de su primer nivel. Además, ha obligado a reducir de 90 a 70 kilómetros por hora la velocidad de los coches en la M-30 y en la carreteras de acceso a Madrid.
La segunda fase implica mantener la limitación de la velocidad y no permitir el aparcamiento a los no residentes en las plazas del Servicio de Estacionamiento Regulado (SER) de color verde y azul.
Los casi 4.000 parquímetros de la ciudad no estarán en servicio e incorporarán información en cada uno de ellos relativa a la alta contaminación y a la prohibición de estacionamiento.
El Consorcio Regional de Transportes (CRT) de Madrid ofrecerá mensajes en las pantallas de todos los intercambiadores, en la página web del CRT y pantallas de la red de Metro. El Ayuntamiento de Madrid ofrecerá mensajes en los 72 paneles de superficie (M-30, accesos e interior) y en los 27 paneles situados en los túneles de dicha circunvalación, con referencia continua a las medidas de limitación de tráfico.
Además, la EMT reforzará el servicio en un total de 55 líneas diurnas de la red para aumentar la oferta de servicio.
Está previsto que 400 agentes de movilidad y 1.000 policías municipales gestionen el tráfico.