Estados Unidos anuncia que va a controlar por tiempo indefinido el petróleo venezolano y advierte a Venezuela que el dinero recibido por la venta de esos barriles deberá destinarse exclusivamente a la compra de productos estadounidenses. Este es el último episodio en el escenario energético con el que arranca 2026, tras la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos.
El exsecretario de Estado de Energía Nemesio Fernández Cuesta analiza las intenciones reales tras la intervención estadounidense en Venezuela.
La complejidad de controlar el petróleo venezolano
Según Nemesio Fernández-Cuesta, exsecretario de Estado de Energía, la situación requiere cautela. "Controlar el petróleo venezolano no es sencillo. Crearse con un monopolio de todo el petróleo venezolano es complejo", afirma. Para poner en funcionamiento la industria petrolera venezolana se necesitan "muchísimo dinero, miles de millones de dólares" para recuperar una industria en decadencia.
Venezuela producía más de tres millones de barriles diarios a principios de este siglo cuando Chávez tomó el poder, pero ahora está por debajo del millón. "Ha llegado a producir unos 700,000 barriles diarios, que es la cuarta parte de lo que producía", explica Fernández-Cuesta.
Un factor crucial es la naturaleza del petróleo venezolano, especialmente el de la faja del Orinoco. "Es un petróleo que es muy pesado, de muy alta densidad y muy viscoso. Es decir, no es un líquido, es una especie de pasta", describe el experto. Para su extracción se necesita inyectar gas en el yacimiento y transportarlo requiere mezclarlo con diluyentes como nafta.
Además, su comercialización exige inversiones importantes para modificarlo. "Es un petróleo que Venezuela tiene muchísimas reservas, pero es un petróleo que requiere unas inversiones y unas infraestructuras de desarrollo y de producción que no son normales", subraya Fernández-Cuesta.
"Yo creo que hay sitio para todos. Poner en pie de nuevo la infraestructura petrolera venezolana requiere muchísima inversión y todas las empresas pueden aportar. Compañías como Repsol, ENI y Chevron ya están presentes en el país"
El objetivo geopolítico detrás del petróleo
Para Fernández-Cuesta, existe un objetivo político fundamental detrás de la intervención estadounidense: "Yo creo que aquí hay un fundamento político detrás de todo esto, además del petróleo, que es el hecho de los vínculos de Venezuela con Rusia, China e Irán".
China ha financiado durante años al régimen venezolano, con una deuda que ha llegado a superar los 30.000 millones de dólares y que se paga en petróleo. "El 70% de la exportación venezolana de petróleo iba a China, pero no se cobraba, era el pago de la deuda", explica.
"Uno de los objetivos de todo este esquema que se vende con el petróleo para justificar dentro de Estados Unidos, que hay un negocio que a Estados Unidos le va a ir bien, es quebrar los vínculos de Venezuela con China y con Rusia", afirma el experto. Además, menciona que "detrás de esto está el problema de Cuba, que vivía y vive fundamentalmente del petróleo venezolano".
"Hay una política no ya de reservar América para los Estados Unidos, sino de expulsar de alguna manera a China y a Rusia, y de paso a Irán, del hemisferio norteamericano y sobre todo de Venezuela"