El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent podría utilizar la Cuenta General del Tesoro, la TGA con reservas de efectivo, que asciende a casi un billón de dólares, para ayudar a financiar sus planes de aumentar la compra de bonos del gobierno, pasando de 2.000 millones de dólares a al menos 4.000 millones.
Según una publicación de la CNBC, que cita a funcionarios del Tesoro como fuentes, se desconoce la cantidad que utilizarían del fondo.
Goldman Sachs y otras firmas consideran las medidas del Tesoro "insuficientes"
A pesar de que Bessent está demostrando cumplir al pie de la letra sus declaraciones acerca de que utilizará "un amplio conjunto de herramientas", los estrategas de mercado consideran que ninguna de ellas aborda los dos principales problemas de la economía estadounidense: la inflación y el aumento del déficit presupuestario.
En una nota, analistas de Goldman Sachs señalana que "es improbable que las recompras por sí solas logren reajustar significativamente los niveles de las tasas de interés, incluso si se incrementan".