Conocidas como puntos de servicio y recogida, las tiendas en Oslo, Aalesund y Tromsoe fueron abiertas en 2015 y 2016 en un programa piloto para testear la acogida de los consumidores a estas tiendas, una alternativa a sus enormes almacenes en las afueras de las ciudades.
Ikea planea ahora recortar sus costes en Noruega al menos un 10%, aunque la compañía ha añadido que ofrecerán en sus otras tiendas nuevos trabajos a los empleados de las que serán cerradas. Como parte de un programa de tres años para renovar la empresa, Ikea ha declarado que mejorarán su oferta online y acortarán los tiempos de entrega a domicilio para aumentar el atractivo de la compañía ante sus consumidores.