General Motors se suma a otras grandes empresas de la industria automotriz receptoras de los materiales de Kobe Steel, entre ellas Toyota, Nissan, Honda y Mazda.
La tercera mayor acería del país asiático admitió el domingo que los certificados de inspección de algunos productos de aluminio y cobre fueron "reescritos inapropiadamente" para hacer que los datos técnicos "cumplieran las especificaciones".
Sólo en el último año, la compañía envió más de 20.000 toneladas de estos materiales a más de 200 empresas.
El caso dio un nuevo giro el miércoles tras reconocer que también hubo manipulación en productos de limadura de hierro -que afectó a 140 toneladas en 2016- y de un material utilizado en la producción de pantallas de cristal líquido y DVD, que desde 2011 se envía a unas 70 empresas.
El alcance del escándalo podría ser incluso mayor, dado que Kobe Steel indicó, a través de un comunicado, que "la investigación externa que se está desarrollando todavía no ha finalizado".
La falsificación afecta a las características de resistencia y otros detalles técnicos de productos que fueron suministrados a más de dos centenares de compañías de sectores que van desde el automovilístico, al aeronáutico, el ferroviario o el de equipamiento militar.