Las lluvias torrenciales que en los últimos días han vuelto a poner en jaque a distintos puntos de España evidencian la necesidad de crear nuevos mecanismos para anticiparse a escenarios meteorológicos cada vez más intensos y preocupantes.

Las lluvias extremas han pasado de ser episodios excepcionales a fenómenos cada vez más frecuentes e intensos. En ese nuevo escenario, la diferencia entre el caos y una respuesta eficaz puede depender de algo tan intangible como la capacidad de anticipación. De nuevo, la inteligencia artificial se presenta como un gran aliado para trabajar en la búsqueda de una solución.

IndraMind, la plataforma de inteligencia operativa para misión crítica desarrollada por Indra Group, ultima una nueva versión que permitirá anticipar, mediante inteligencia artificial, el impacto de fenómenos meteorológicos severos sobre el territorio, mejorar la toma de decisiones y coordinar la respuesta de los diferentes actores que deben intervenir en situaciones como riadas e inundaciones.

La inteligencia artificial que quiere adelantarse a la próxima riada

La plataforma permite combinar predicciones meteorológicas procedentes de organismos especializados con información del terreno, modelos hidrológicos, datos históricos y del estado de las infraestructuras. Gracias a ello, puede analizar y anticipar el posible impacto de lluvias extremas en zonas susceptibles de inundación, facilitando la identificación temprana de áreas de riesgo y la planificación preventiva de recursos.

Según explica Marcelo Martino, director de Seguridad en IndraMind, la clave está en que "integra información y la transforma en tiempo real en inteligencia operativa para prevenir daños en las infraestructuras y, lo más importante, para reducir la pérdida de vidas humanas". Este punto resulta clave, ya que en emergencias de gran magnitud intervienen administraciones públicas, servicios de protección civil, fuerzas de seguridad y equipos de rescate que necesitan coordinarse bajo una misma imagen de situación.

El objetivo no es solo prever que lloverá con intensidad, sino anticipar qué zonas pueden inundarse, qué infraestructuras pueden verse afectadas y dónde deben desplegarse los recursos antes de que el impacto alcance su punto máximo.

Así, antes del pico del evento adelanta zonas de riesgo, propone la disposición de recursos, define corredores seguros y activa protocolos de actuación compartidos entre administraciones y servicios de emergencia. Durante la atención de la emergencia, la plataforma es capaz de priorizar avisos, optimizar rutas de rescate, asignar medios en función de la severidad, integrando en el sistema imágenes de campo, cámaras y dispositivos móviles de los equipos desplegados para apoyar decisiones en segundos.

Su trazabilidad no acaba ahí, tras el episodio, esta tecnología permite auditar el proceso de toma de decisiones, automatizar el reconocimiento de daños, acelerar la declaración de zona catastrófica y ordenar el reparto de ayudas con una trazabilidad completa.