Según los primeros resultados, en el Senado, el partido de Barack Obama tiene ahora 45 escaños (6 menos) frente a los 51 republicanos. La victoria en estados como Arkansas, Dakota del Sur y Colorado ha sido crucial. Las elecciones legislativas también han ampliado su mayoría en la Cámara de Representantes. Los datos avanzan 128 escaños para los demócratas(pierden 8) y 217 para los republicanos (ganan 8) en el Congreso. El senador y líder de los republicanos, Mitch Mcconell, ha asegurado que su victoria supone un cambio de rumbo en el país. “Esta noche, vemos que podemos tener un cambio real en Washington, un cambio real y eso es lo que pretendo entregar. Amigos, la experiencia de este Gobierno ha durado bastante tiempo. Es hora de ir en una nueva dirección”, ha afirmado.

Es la primera vez desde 2006, que el partido republicano controla ambas cámaras del Congreso, algo que pronostica un final de presidencia difícil para Barack Obama.

Por su parte, los demócratas se han anotado el primer tanto de la jornada electoral arrebatándole el gobierno estatal a los republicanos en Pensilvania, en unas elecciones en las que los pronósticos son altamente favorables a los conservadores. El demócrata Tom Wolf ha vencido así al gobernador actual de ese estado, el republicano Tom Corbett, quien apenas llevaba cuatro años al frente de Pensilvania.