Inbisa ha finalizado con éxito la entrega de su promoción residencial Hurtado Amézaga 48, un proyecto que va más allá del ámbito puramente residencial al contribuir significativamente a la mejora urbanística del centro de Bilbao. Sara Macho, directora comercial de la territorial norte de Inbisa, destacó durante su intervención en el programa Inversión Inmobiliaria de Capital Radio que este desarrollo "marca un nuevo hito en la trayectoria de nuestra compañía".
La promoción de Inbisa es un proyecto que transforma el centro urbano de Bilbao, consta de 28 viviendas ubicadas estratégicamente en una zona consolidada de Bilbao, con el valor añadido de haber conectado dos importantes arterias de la ciudad. "Ha generado una muy buena mejora urbanística en el centro de Bilbao, porque ha conectado dos calles muy reconocidas y muy transitadas, como son Hurtado de Amézaga y General Concha", explicó Macho.
La directiva subrayó la complejidad técnica del proyecto, desarrollado en "un contexto exigente, porque son zonas muy transitadas de peatones, de tráfico y demás", demostrando la capacidad de Invisa para gestionar obras de alta complejidad en entornos urbanos consolidados.
Historia y preservación del patrimonio
El nuevo edificio se ha construido sobre el solar que ocupaba una edificación histórica de 1918, diseñada por el arquitecto Mario Camiña, que durante más de 90 años albergó el restaurante Rimbombin, "la marisquería más antigua de Bizkaia" según Macho, que funcionó desde 1931 y era "referencia donde se juntaba toda la clase alta de Bilbao de la época".
Inbisa ha demostrado su compromiso con el patrimonio histórico preservando elementos singulares como "conjuntos de cerámicas de azulejos que había en el portal, que representaban dos cuadros de Goya" y las columnas originales de la fachada, que posteriormente fueron donados al Ayuntamiento de Bilbao "para garantizar su conservación y su puesta en valor".
Características de las viviendas: calidad y sostenibilidad
Las viviendas que conforman Hurtado Amézaga 48 son de dos y tres dormitorios, con superficies construidas que oscilan entre los 90 y 140 metros cuadrados. "Todas tienen terraza y amplios ventanales de suelo a techo que favorecen la entrada de luz natural, generando ambientes muy luminosos y confortables", detalló Sara Macho.
Entre las zonas comunes destaca un solarium comunitario en la cubierta con "vistas abiertas sobre la ciudad, impresionantes, prácticamente un 360 sobre las vistas de Bilbao", un espacio para el disfrute que ha sido especialmente valorado por los nuevos propietarios.
La sostenibilidad ha sido "el elemento central en el diseño y en la ejecución del residencial", incorporando sistemas de aerotermia y paneles solares que "permiten optimizar el consumo energético y también reducir la huella ambiental". Estas soluciones han permitido que la promoción alcance una calificación energética A.
Éxito comercial y proyectos futuros
La acogida comercial del proyecto ha sido "excepcional", con el 100% de las viviendas, garajes, trasteros y locales comerciales vendidos meses antes de finalizar la construcción. Según Macho, el perfil de los compradores ha sido el de "personas, familias, que buscaban una vivienda con acabados de alta calidad, sostenible, con espacios funcionales y una ubicación estratégica en el corazón de Bilbao".
El residencial Hurtado Amézaga 48 se suma a otras actuaciones emblemáticas de Inbisa en Bilbao, como el edificio El Tigre en el barrio de Deusto y los edificios Gran Vía 36 y Gran Vía 17, reforzando la trayectoria de la compañía en proyectos singulares en la ciudad.
La directiva confirmó que Inbisa continuará evaluando nuevas oportunidades en Bilbao y su entorno, "con el objetivo de seguir aportando valor a la ciudad y respondiendo a las necesidades del mercado, construyendo viviendas que satisfagan las expectativas de lo que busca el cliente hoy en día y además contribuyendo al desarrollo urbano positivo de las ciudades".