Luiz Ignacio Lula da Silva consigue contra pronóstico ganar las presidenciales brasileñas en la segunda vuelta con el 51,8% de los votos frente al 48,2% de su rival Flavio Bolsonaro, del Partido Liberal. El líder progresista protagoniza una gran remontada. María José Chaguaceda, analista de CESCE Riesgo País, ofrece su lectura del resultado electoral: "La primera lectura es indudablemente una remontada histórica en un país que sigue profundamente polarizado. Es la primera vez que un candidato consigue, tras perder la primera vuelta, remontar en esta segunda. La clave parece haber sido la movilización. Lula suma muchos más votos en esta segunda vuelta, apoyado fundamentalmente en su agenda social y en una movilización intensa de jóvenes y mujeres".
Sin embargo, la analista advierte que "el mandato va a ser complejo porque tras la primera vuelta la Cámara de Diputados y Senadores es mucho más conservador. El Partido Liberal de Bolsonaro es la primera fuerza y esto va a complicar muchísimo la construcción de mayorías estables y la aprobación del foro".
Escucha aquí el análisis a María José Chaguaceda, analista de CESCE Riesgo País
María José Chaguaceda, analista de CESCE Riesgo País, habla del regreso del líder progresista a los 80 años plantea desafíos fiscales y de gobernabilidad en la mayor economía latinoamericana
La situación se complica porque Bolsonaro no reconoce el resultado y pide la nulidad, considerando que algunos colegios no pudieron reabrir. No obstante, el Tribunal Superior Electoral proclama oficialmente a Lula como ganador. Chaguaceda señala que "todavía es pronto para saber hasta dónde puede llegar la impugnación".
Desafíos económicos inmediatos
El nuevo gobierno se enfrenta a una realidad económica compleja. La economía muestra un crecimiento muy raquítico para ser una economía emergente, inferior al 2% esperado este año, con una inflación que rebasa el 4,5%. Los tipos de interés se sitúan en el 13,75% y la tasa de paro en el 5,3%.
Chaguaceda explica que "la economía está perdiendo totalmente dinamismo, aunque el mercado laboral ha resistido bastante bien. El Fondo Monetario prevé un crecimiento este año del 2,2%". Desde un punto de vista económico, identifica que "uno de los principales retos sin duda es el tema fiscal, que la deuda pública está en torno al 83% y además Brasil combina un gasto corriente muy elevado, muy rígido y con un servicio de deuda enorme con la Selic actualmente el 13,75%. El coste de financiación es muy elevado".
La analista matiza que "Brasil cuenta con un mercado doméstico profundo, emite sobre todo en reales. Entonces, fundamentalmente es un problema del precio en el que se está financiando". Lula defiende un ajuste gradual, pero "en campaña no concreta cómo va a contener este gasto estructural al tiempo que querrá mantener sus compromisos sociales y de inversión".
Chaguaceda subraya que "uno de los grandes retos será presentar una senda fiscal creíble que además consiga aprobar en un congreso más conservador". La deuda se dispara bajo su mandato anterior: diez puntos sube en su última legislatura.
Otro reto importante es el de la seguridad. "La violencia figura entre las preocupaciones de los brasileños y tiene muchísimo peso en la campaña. Es otro de los ámbitos en que el nuevo gobierno tiene que ofrecer resultados visibles", añade la experta.
Fortalezas estructurales del país
A pesar de los desafíos, Brasil cuenta con importantes amortiguadores. Chaguaceda destaca que "es la mayor economía de América Latina, tiene un mercado interno muy grande, una economía diversificada, muchísima capacidad exportadora en agricultura, minerales, energía".
Desde un punto de vista de riesgo país, "lo que hay que destacar indudablemente es su posición externa. Es muy sólida, tiene una deuda externa manejable, atrae muchísima inversión directa extranjera. Tiene un tipo de cambio flexible que es un claro amortiguador frente a externos y mantiene unas reservas internacionales muy elevadas".
La analista añade que "a pesar del riesgo fiscal, cuenta con ciertos amortiguadores en ese frente. Además tiene un sistema financiero sólido, bien capitalizado. Todos estos son fortalezas externas que hay que tener en cuenta a la hora de operar en el país".
Reacción de los mercados e inversores
La reacción inicial de los mercados es negativa. Los índices de la Bolsa brasileña caen casi el 20%, lo que da la impresión de que al mercado no le convence este resultado. Chaguaceda explica que "tras la primera vuelta los activos brasileños reaccionan muy favorablemente porque empiezan a descontar una victoria de Bolsonaro y una política fiscal más ortodoxa".
Sin embargo, la experta considera que "más allá de estos dos o tres primeros días, lo importante es que los inversores van a querer ver qué equipo económico forman, qué primer presupuesto y sobre todo si al final Lula es capaz de presentar una senda creíble de estabilización de salud porque su primer mandato no lo hace".
Si lo consigue, "sí que se va a poder reducir algo la presión sobre la prima de riesgo. El Real mejorar las condiciones financieras. Pero lo que está claro es que si persisten las dudas fiscales el Real va a reaccionar y las bolsas porque sabemos que reacciona mucho a las noticias fiscales", advierte.
Impacto en empresas españolas
Para las empresas inversoras en Brasil, el impacto depende mucho del sector. Hay empresas multinacionales como las financieras españolas, por ejemplo el Banco Santander, a la que el negocio de Brasil le aporta más de 1.000 millones de euros hasta el final del primer semestre de este año, más del 12% de su resultado.
Chaguaceda destaca que "España es el segundo mayor inversor extranjero en el país y nuestras empresas tienen una presencia muy consolidada en sectores como energía, banca, infraestructuras, telecomunicaciones. Este resultado electoral indudablemente no cambia en absoluto el atractivo estructural que tiene Brasil".
Las empresas van a estar pendientes de cómo se concreta el programa económico, "el presupuesto, la estabilidad macroeconómica, el marco regulatorio". Además, la analista señala que "España tiene una posición especialmente favorable dentro de Europa para aprovechar las oportunidades que abre el acuerdo UE-Mercosur".
Continuidad en la integración regional
Con Lula cabe esperar total continuidad en la apuesta por Mercosur y una relación estrecha con Europa. Chaguaceda explica que "siempre ha apoyado esta integración, que era algo que no estaba tan claro con Bolsonaro, que había planteado mayor flexibilización de que Brasil pudiera negociar individualmente con el bloque. En este campo sí que es una buena noticia".
El acuerdo UE-Mercosur ya es aprobado y está en aplicación provisional del acuerdo interino. Ahora está la puesta en práctica y tiene que ratificarlo la Unión Europea, pero la integración con Mercosur sigue su curso.
El riesgo real de que la agenda de Luiz Inácio Lula da Silva pueda salir adelante con las cámaras en las que, sobre todo en el Senado, no tiene la mayoría de su partido, constituye uno de los grandes retos. Chaguaceda concluye que "ese va a ser uno de los grandes retos el tema de gobernabilidad, porque la primera vuelta cambia la configuración de las cámaras. No va a ser fácil aprobar y vamos a ver cómo van las impugnaciones de este resultado también". Dos elementos están ahora mismo en pura observación y de los que no se conoce el resultado final.